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Una acción concreta por la biodiversidad:
el Programa Aylacostoma en Yacyretá

Los
caracoles fluviátiles del género Aylacostoma
representan a la familia Thiaridae en el Neotrópico.
Sus poblaciones están formadas sólo por hembras
que -sin cruzamiento sexual- dan origen a réplicas
idénticas (clones). Son vivíparos, y las crías
(no más de 3) se desarrollan por maternotrofia o canibalismo
embrionario dentro de una bolsa o marsupio en el cuello del
progenitor, y allí son retenidos hasta que alcanzan
un tamaño que les permite resistir la impetuosidad
de la corriente. La eficacia de su estrategia de evolución
sin recombinación ni intercambio de genes, y la notoria
diversificación del grupo, desafían los postulados
de la genética evolutiva y al propio concepto biológico
de especie. Es posible que el estudio de su sorprendente modo
de reproducción por clonación espontánea
suministre además información valiosa para las
modernas experiencias de clonación artificial en mamíferos.
Variedades de Aylacostoma (de izq. a der.)
1. guaraniticum
2. chlroticum
3. stigmaticum
4. cingulatum
5. indeterminada
El hábitat de Aylacostoma se relaciona con sectores
de rápidos o "correderas" sobre fondos rocosos
e iluminados de grandes ríos (donde el agua resulta
saturada de oxígeno), y su ciclo de vida se asocia
con los ciclos naturales de crecida y estiaje. Tales condiciones
dominaban en un único tramo del Alto Paraná
(entre Paraguay y la Argentina) y allí habitaban las
5 variedades propias de la zona, aisladas de sus congéneres
tropicales. Al formarse el lago de la represa de Yacyretá
desaparecieron los rápidos originales, con un severo
impacto sobre las comunidades biológicas asociadas.
Poco antes del llenado del embalse -en 1993- biólogos
del Museo Argentino de Ciencias Naturales relevaron la zona
de los rápidos y plantearon la vulnerabilidad de estas
especies ante los cambios inminentes.

Represa de Yacyretá
Desde entonces, la Entidad Binacional Yacyretá
y el Museo han colaborado en la búsqueda y el monitoreo
de las poblaciones, en el rescate de especímenes y
en su manutención. El manejo en cautiverio presentó
serias dificultades: los caracoles rescatados no sobrevivían
en acuarios convencionales y fue necesario recrear en el laboratorio
las condiciones de su hábitat. Extintas las poblaciones
silvestres conocidas, se estableció (según recomendación
de la Species Survival Commission, IUCN) un segundo repositorio
en la Universidad Nacional de Misiones, para asegurar la conservación
ex situ del genoma. Biólogos misioneros participan
desde entonces en este proyecto dirigido a proteger especies
nativas de su provincia y de la vecina Corrientes.

La desaparición de los caracoles Aylacostoma en Puerto
Júpiter.
Hoy es objetivo prioritario la propagación
en cautiverio de las especies, así como la protección
y el monitoreo de la única población natural
que subsiste (esto se efectúa mediante microchips implantados
en los caracoles). Es necesario, asimismo, iniciar ensayos
para su reintroducción en lugares propicios de la cuenca.
La absoluta desaparición de los ambientes naturales
de rápidos en el Alto Paraná es una dificultad
manifiesta, y permite ver que la conservación de los
organismos debe basarse en la de su hábitat.
Acuarios para el cultivo de Aylacostoma
Aunque las acciones desarrolladas han sido exitosas,
en términos de conservación la situación
de estas especies endémicas aún es crítica:
Una forma local (aún no descripta) parece estar absolutamente
extinguida.
Se asume que A. guaraniticum, A. stigmaticum y A. cingulatum
ya no existen en estado silvestre. Tienen así el dudoso
honor de ser las primeras especies animales de la Argentina
en la categoría de amenaza más grave de la Unión
Mundial para la Naturaleza, previa sólo al irreversible
status de "extinguida".
De A. chloroticum se conoce una única población
relictual en un sitio con fuerte influencia antrópica,
en la "cola del embalse". Se está estudiando
la dinámica poblacional para establecer su viabilidad
en las actuales condiciones, pero si -según se ha previsto-
aumenta en otros 7 metros el nivel de represamiento del río,
su destino sería el de las demás poblaciones
conocidas.
Pequeños, poco vistosos y de vida secreta,
los caracoles Aylacostoma no integran precisamente la llamada
"macrofauna carismática"... Por eso, el interés
en evitar que desaparezcan implica valorar -en su sentido
intrínseco- la conservación de la biodiversidad.
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