MACN > Naturaleza
MACN >
Un eslabón en la evolución de reptiles a mamíferos
Hace algo más de 280 millones de años, a fines
de la Era Paleozoica,
un grupo de reptiles -los terápsidos- fue evolucionando
lentamente
hacia la adquisición de caracteres propios de los mamíferos.
Al igual que los reptiles actuales, los primeros representantes
de este grupo no podían regular la temperatura de sus
cuerpos, sino que dependían de la temperatura ambiental.
El desarrollo de mandíbulas más amplias, la
diferenciación de los dientes en incisivos, caninos
y postcaninos -que darían origen a los premolares y
molares-, y el desarrollo de un paladar secundario sumados
a cambios en el metabolismo, permitieron que estos animales
pudieran regular la temperatura corporal, poniendo fin a su
dependencia del Sol. La mayor parte de estos reptiles no dejaron
descendencia, con excepción de los pertenecientes al
suborden de los cinodontes, que unos 210 millones de años
atrás dieron origen a los primeros mamíferos.
A unos 250 kilómetros al noroeste de Porto Alegre,
en las cercanías de Candelaria, un equipo de paleontólogos
de Brasil y Argentina descubrió los restos fosilizados
de unos reptiles muy evolucionados del grupo de los cinodontes,
ancestros inmediatos de los mamíferos, que no se había
logrado documentar hasta ahora. Uno de estos científicos
es el Dr. José Bonaparte, del Museo Argentino de Ciencias
Naturales "Bernardino Rivadavia".
"Me he asociado con investigadores de la Fundación
Zoobotánica de Porto Alegre -relata Bonaparte-, dirigidos
por el doctor Jorge Ferigolo, para realizar unos estudios
paleontológicos que forman parte de un emprendimiento
entre la citada fundación, el proyecto Pro-Guaíba
del Estado de Río Grande do Sul y el Consejo Nacional
de Pesquisa de Brasil, cuya finalidad es preservar las reservas
naturales de la cuenca del río Guaíba".
"En el segundo viaje a la cuenca del río Guaíba
-agrega Bonaparte- tuvimos la suerte de encontrar una localidad
en la que se hallaron dos fragmentos de cráneo pequeños
con dientes. Al excavar encontramos una gran cantidad de materiales.
A pesar de lo pequeño de este yacimiento, ya hemos
localizado unos cincuenta restos de mandíbula, cráneos
y piezas del esqueleto. Lo más interesante es que todos
estos fósiles, que son del Triásico tardío,
con una antigüedad de aproximadamente 215 millones de
años, están muy vinculados al origen de los
mamíferos. Son un tipo de fósiles que aun no
encontramos en Argentina y que tienen mucho que ver con la
etapa evolutiva final que dio origen a los mamíferos".
Los primeros mamíferos aparecieron en América
del Norte, Europa, sur de África y en China en la parte
final del Triásico tardío, unos tres o cinco
millones de años después que se depositaron
los sedimentos de la zona de Candelaria. Bonaparte explica
que desde el punto de vista cronológico se estaría
en un momento muy favorable para ver como eran los antecesores
inmediatos de los mamíferos y desde el punto de vista
anatómico estos fósiles indican una cantidad
de caracteres de transición entre los cinodontes -los
ancestros de los mamíferos- y los primeros mamíferos.

Disposición de los continentes durante el Triásico
temprano.
Uno de estos caracteres de transición
aparece en la dentadura. En los mamíferos, los molares
poseen dos raíces que están bifurcadas y ocasionalmente
unidas por una lámina de esmalte, como si la bifurcación
no se hubiera completado. Los protomamíferos de Brasil
tienen un surco muy profundo de los lados externo e interno,
mostrando el proceso de partición de la raíz.
"El fenómeno de la bifurcación de la raíz
-dice Bonaparte- es característico de los mamíferos,
ya que todos los cinodontes conocidos tienen solamente una
raíz en los molares".

Reconstrucción en vida de un cinodonte avanzado con
dentición completa, insectívoro y de un tamaño
pequeño.
(Basado en la reconstrucción de Diarthrognathus del
Jurásico Inferior de Sudáfrica)
El cráneo de estos animales también posee algunas
particularidades presentes en los mamíferos y ausentes
en los restantes cinodontes. Así, el hueso frontal
se proyecta en la región orbital -en la que se alojan
los ojos- y hace contacto con el hueso palatino. "Además
-aclara Bonaparte-, en el maxilar hay una serie de forámenes
u orificios que son característicos de los mamíferos.
Este conjunto de semejanzas, agregados a la disposición
de las cúspides en los postcaninos, el número
de incisivos, la falta de un espacio delante de los postcaninos
-diastema-, la sínfisis mandibular -unión de
las mandíbulas- móvil y extendida, una elocuente
diferenciación morfológica entre "premolares"
y "molares", y un menor reemplazo dentario, indican
una proximidad muy notable entre los cinodontes de Brasil
y los más antiguos mamíferos".
Los descendientes de estos primitivos animales protomamíferos
son los triconodontes, un grupo de mamíferos que se
extinguieron a fines del Cretácico y que estaban caracterizados
por una dentición con tres, y a veces cuatro, cúspides
alineadas en cada uno de los dientes postcaninos, como Morganucodon
de Inglaterra. Este diminuto animal, de tan solo 12 centímetros
de largo, es uno de los mamíferos más primitivos
que se conoce. A partir de modificaciones de este plan triconodonte
se habrían diversificado los restantes mamíferos
mesozoicos. O sea, la dentición ancestral de los mamíferos
sería la triconodonta, con las tres o cuatro cúspides
alineadas.

Reconstrucción de la mandíbula izquierda de
Morganucodon de China, basada en la reconstrucción
de Kermack and Mussett, 1973
La presencia de protomamíferos en Brasil
y de mamíferos primitivos en ambos hemisferios algo
después, se explica porque durante el Triásico
existía en el planeta un solo continente, Pangea, que
más tarde se partiría en dos grandes supercontinentes,
Laurasia al norte y Gondwana al sur.
Bonaparte explica que los mamíferos hallados en el
sur de Brasil son ancestros de este tipo triconodonte. "Morganucodon
tiene ocho incisivos arriba y ocho incisivos abajo. Ningún
cinodonte conocido tiene esos caracteres, ya que poseían
ocho incisivos arriba y seis abajo. Los cinodontes avanzados
que hallamos en Brasil tienen diez incisivos arriba y ocho
abajo, o sea que si bien poseían dos incisivos más
en el maxilar superior, tenían en la mandíbula
la misma cantidad que Morganucodon".
Hasta ahora los científicos consideraban a los tritilodontes
- un grupo de cinodontes muy avanzados- como los más
vinculados al surgimiento de los mamíferos, pero estos
animales eran herbívoros. Mientras que las características
craneanas y esqueletarias indican una gran proximidad con
los mamíferos, la dentición adaptada a una dieta
herbívora muestran que evolucionaron en otra dirección,
y que no son los antecesores de los primeros mamíferos
de dentición insectívora. "En cambio, los
fósiles descubiertos en Brasil, de hábitos insectívoros,
reúnen las condiciones para ser los antecesores de
los mamíferos", enfatiza el paleontólogo.
Posiblemente los tritilodontes fueron los ancestros de un
grupo de mamíferos herbívoros primitivos con
aspecto de roedores llamados multituberculados, que se extinguieron
hace unos 50 millones de años. Tanto los tritilodontes
como los multituberculados realizaban un movimiento antero-posterior
de las mandíbulas -de atrás hacia delante- durante
la masticación.
"En Río Grande do Sul -dice Bonaparte- tuvimos
la suerte de encontrar dos grupos de pequeños animales.
Unos son los ictidosaurios, protomamíferos que se desviaron
de la línea ancestral de los mamíferos y desarrollaron
una dentición muy particular, con incisivos hipertrofiados,
postcaninos provistos de muchas cúspides en forma de
abanico y una oclusión dentaria del tipo guillotina.
La presencia de estos animales indica la variada radiación
que hubo entre los cinodontes más avanzados antes de
que aparecieran los primeros mamíferos.
"El otro grupo -de los terioherpetóntidos-, que
lo consideramos ancestral directo de los mamíferos
más antiguos, está representado por diversas
mandíbulas, dientes y fragmentos craneanos muy pequeños,
pero demostrativos de su importante posición filogenética
ancestral. Sus 'molares', provistos de cuatro cúspides
alineadas, miden sólo 0,8 milímetros de longitud,
o sea que fueron especies insectívoras, en parte comparables
a ciertos mamíferos insectívoros del Hemisferio
Norte".
Entre los cinodontes con características mamiferoides
había formas herbívoras, otras del tipo carnívoro,
especializados en cortar carne y moler huesos, y también
insectívoros. De esa radiación variada del grupo
de los cinodontes, finalmente uno, o quizás dos linajes,
son los que produjeron el surgimiento de los mamíferos,
y los otros se convirtieron en grupos estériles, que
no dejaron descendencia.
Esta es la primera vez en el mundo que se descubren restos
fósiles de cinodontes tan cercanamente emparentados
con los mamíferos, lo que da una gran trascendencia
a las investigaciones conjuntas entre científicos brasileños
y argentinos. Estos fósiles poseerían todas
las características necesarias para ser sus ancestros
inmediatos. Seguramente, las sucesivas excavaciones que se
realicen en el futuro en el pequeño yacimiento de Candelaria
permitirán conocer aún con más detalle
los pormenores de esta notable transición evolutiva
que, entre otras miles de especies, dio origen a los seres
humanos después de más de 200 millones de años
de evolución.
Ricardo Pasquali
^ subir
|